Un Munch


¿Que se haga la noche
y se escurra como una sola
en la penumbra
nuestra respiración imaginaria?
¿Y qué cuando las 7:00 a.m.
sean sol y lluvia de hemisferios?
¿acaso importará lo eterno de mi piel y tus manos?

Sé que no obedece el aroma al subjuntivo
ni puede evitarle su fracaso a la flor.
Sólo hay una danza pintada entre paredes,
invisible, insomne,
latente episodio del cuerpo
siempre a punto de librarse
de un cautiverio tenaz.

El alba nos bebe
y seguimos siendo naves de un naufragio
donde el grito es un Munch inmóvil
y deforme.
No miento si te quiero
justo en la mitad de estas olas
con una lengua susurrada y salvaje
capaz de engullir la soledad ondulante con un beso.

Pero el alba nos bebe
y hoy el amor es un puente quebrado
como el sexo.

2 comentarios:

Julio Faúndez Herrera dijo...

Este es mi preferido, hay algo europeo y polvoriento...recuerdo a Thomas Mann...es que adoro la decadencia!!
Cariños, J.

farfalla dijo...

jajaja qué extemporáneo. Me gusta que te guste. Ya veo, decadencia como puente quebrado. Yo también ya tengo mis favoritos tuyos.
Ci vediamo!