Réplica


Todo se viene abajo en dos minutos
como si fuera sólo piel avejentada de pronto
cayéndose
como lugares hechos de cascarita
cayéndose
los veranos con sus costas
y los queridos nombres
cayéndose
como si cada instante de lo que fuimos

es instante cayéndose
en medio de las grietas de lo que ahora somos.

No me agobian las pérdidas
sino la desnudez que fragiliza
y me sacude como a estos versos desmoronados
que nunca más serán torres
ni escudos o espejismos de la otra yo
cayéndose.

Y aunque ya voy de pie
soy más yo, vertical bajo la lágrima
arrasada también
sin presumir los tú o los yo
cayéndose
narrados o en metáforas
ni en retratos que apenas caben en la boca
de heridos como vamos
cuando todo se viene al suelo
y sólo quedan nuestros ojos
con un rostro
cayéndose
a mitad de la pregunta

¿Que acaso ya la vida
no está suficientemente rota?

9 comentarios:

Maxcynan dijo...

http://editorialdonatungo.blogspot.com/

Durken dijo...

Hola me gusta mucho tu blog
si quieres visita el mio y opina que te parece! http://laspalabrasdedurken.blogspot.com/

Max dijo...

muy buena forma de decirlo
pasate http://www.relatosdeundesquiciado.blogspot.com/

estrella dijo...

Son momentos para replantearse la vida.
Saludos =)

ATHENNE@ dijo...

QUE LINDO POEMA,NO QUERIA IRME SIN ANTES DECIRTELO.
ADEMÀS EL BLOG ESTÀ PRECIOSO.
BESO

Aseret dijo...

Muy lindo poema, me gusta la relación que creas entre los movimientos el mundo externo y el interno.
Besotes.
:D

Dual dijo...

A veces el caos es más estético que la calma...nos enseña grandes lecciones y enseñanzas...nos deja ver la profundidad del mundo!

Un saludo

Luciano Arrabal dijo...

Que te puedo decir, un bello poema, un hecho indescriptiblemente trágico,
rescato la imagen de
"un rostro cayéndose a mitad de la pregunta".
Me guardo para mi el por que la rescato, porque ahora no la puedo pensar.
Pero prometo, mas adelante.
utilizarla como disparador de algo en mi blog.
Gracias por tus palabras, che.

un saludo desde Buenos Aires para tu Valdivia querida.

El otro dijo...

Bello poema, ave fenix que resurge de los despojos surcando el azul cielo del recomenzar, empapando todo de vida que vivir.