

Yo creo más que nunca en el abrazo
que sostiene el minuto treinta y seis
después de la hora tres que se desploma.
Creo en ese gesto único
que salva al vecino y al hermano
de ser sólo vecino y hermano
en el recuerdo.
Cuando mi sur está roto
y el alma apenas puede distinguir entre el miedo
el dolor o la vergüenza
estar en pie es lo que queda
es otra forma de estar resucitado
de no preguntar si la muerte es selectiva
o si debía remecernos
la tierra para descubrir que hay màs veredas
que nunca visitamos.
2 commenti:
Que lindo que escribes,lastima que tu dolor sea real.un abrazo te dejo para que mires mi blog http://mirefugio235.blogspot.com/
Un buen tema amigo. Me ha gustado. Te seguiré.
Un abrazo de . . .
Cornejo
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